Si tomas café todos los días, esto te va a interesar. Un estudio con 2.264 personas de la Universidad de Oulu (Finlandia) acaba de encontrar que quienes beben más café tienen, de media, menos grasa corporal y más masa muscular que quienes beben menos, aunque su índice de masa corporal sea prácticamente igual. Y no se queda ahí: también aparecen diferencias hormonales, sobre todo en hombres, que los propios investigadores describen como una «firma» que no desaparece ni ajustando por peso ni por estilo de vida. Vamos a ver qué dice exactamente la investigación, qué significan esos números y, sobre todo, qué no se puede concluir todavía.
Un estudio grande y con datos de toda una vida
La investigación, publicada en European Journal of Nutrition el 16 de julio de 2026 y liderada por el investigador Luca Verroest, no es un experimento de laboratorio de unas semanas: usa datos de la Northern Finland Birth Cohort 1966, un seguimiento que arrancó con todos los nacidos ese año en el norte de Finlandia. Los autores analizaron a 2.264 participantes de 46 años (47% hombres) y cruzaron su consumo habitual de café con marcadores metabólicos, hormonas sexuales y composición corporal, ajustando los resultados por IMC, nivel educativo, tabaquismo, actividad física y consumo de alcohol.
Eso es importante: cuando un estudio ajusta por tantas variables y la asociación con el café sigue apareciendo, es una señal de que no es simplemente «la gente que bebe más café también se mueve más o fuma menos». Aun así, sigue siendo un estudio observacional y transversal: mide una foto fija, no sigue a las mismas personas cambiando sus hábitos a lo largo del tiempo. Con eso en mente, vamos a los números.
Menos grasa, más músculo, mismo peso en la báscula
El hallazgo más llamativo es este: los grupos con mayor consumo de café mostraron menos grasa total, menos grasa visceral (la que rodea los órganos y más se asocia a riesgo cardiovascular) y más masa muscular esquelética que los grupos con menor consumo, pese a tener un índice de masa corporal comparable. Dicho de otra forma: el IMC no habría detectado esta diferencia porque dos personas con el mismo peso y la misma altura pueden tener una composición corporal muy distinta por dentro.
Ya hablamos en su día de otros beneficios del café para la salud más allá del efecto estimulante antes de entrenar, algo que también repasamos al analizar el papel de la cafeína en el rendimiento deportivo. Lo novedoso de este estudio es que mide composición corporal a largo plazo en una cohorte enorme, no solo el efecto agudo de una taza antes de una serie de sentadillas.
El dato de la testosterona (y por qué hay que leerlo con matices)
Aquí está la parte más comentada del estudio. En los modelos ajustados, cada taza diaria adicional de café se asoció con un aumento de +0,29 nmol/L de testosterona total en los participantes, junto con más testosterona biodisponible y más globulina fijadora de hormonas sexuales (SHBG, por sus siglas en inglés). Pero, ojo, al mismo tiempo apareció una asociación inversa con la testosterona libre y el índice de andrógenos libres (FAI).
¿Cómo se explica eso? La SHBG es una proteína que «atrapa» testosterona en sangre y la deja inactiva para los tejidos. Si sube la SHBG, sube también la testosterona total medida (porque hay más testosterona circulando, unida a esa proteína), pero la fracción libre, que es la que realmente actúa sobre el músculo y otros tejidos, puede bajar un poco. Por eso el propio Verroest lo describió como una «firma hormonal distinta» y no como un simple «el café sube la testosterona»: el efecto neto sobre el organismo todavía no está claro. En mujeres el patrón fue parecido pero más limitado: SHBG más alta y andrógenos libres más bajos, sin los cambios en el perfil de glucosa e insulina que sí se vieron en hombres.
Menos aminoácidos ramificados y mejor perfil de glucosa
El estudio también encontró niveles más bajos de aminoácidos de cadena ramificada (BCAA) en sangre en las personas con mayor consumo de café, tanto en hombres como en mujeres. Esto tiene su miga: niveles crónicamente elevados de BCAA se han relacionado en otras investigaciones con resistencia a la insulina y mayor riesgo de diabetes tipo 2, así que unos valores más bajos podrían encajar con el perfil de glucosa e insulina más favorable que se observó en los hombres del estudio con mayor consumo de café.
Si te interesa cómo entra el músculo en esta ecuación metabólica, tenemos una rutina de hipertrofia muscular que va en la línea de lo que ayuda de verdad a mejorar la composición corporal: entrenamiento de fuerza consistente, no cafés mágicos. Puedes leer también sobre la tasa metabólica en reposo si quieres entender mejor por qué el peso en la báscula cuenta solo parte de la historia.
Lo que este estudio NO demuestra
Que quede claro: esto no es una invitación a subir a diez cafés al día pensando que vas a «activar» la testosterona o quemar grasa. Es un estudio observacional: mide asociaciones en un momento dado, no demuestra que el café cause esos cambios. Podría haber factores de confusión que ni siquiera los ajustes estadísticos consiguen capturar del todo, como diferencias en genética, en sensibilidad a la cafeína o en otros hábitos que no se midieron. Los propios autores lo dicen sin rodeos: hacen falta estudios longitudinales y de intervención (es decir, cambiar el consumo de café en un grupo de personas y ver qué pasa de verdad) antes de sacar conclusiones firmes o, mucho menos, recomendaciones dietéticas.
Publicado en European Journal of Nutrition (DOI 10.1007/s00394-026-04038-z), el trabajo está disponible también a través de PubMed, y la Universidad de Oulu ha resumido sus hallazgos en una nota de prensa institucional con declaraciones del equipo investigador.
Preguntas frecuentes sobre café y composición corporal
¿El café ayuda realmente a perder grasa?
No se puede afirmar eso con este estudio. Lo que muestra es una asociación entre mayor consumo habitual de café y menor grasa corporal en una cohorte de miles de personas, pero no prueba que beber más café haga perder grasa a nivel individual. Para eso harían falta ensayos controlados.
¿Cuántas tazas de café al día se consideraron «alto consumo» en el estudio?
La nota de prensa y el artículo no detallan umbrales exactos de tazas al día por grupo; los investigadores trabajaron con el consumo habitual declarado y expresaron los resultados hormonales por cada taza diaria adicional (por ejemplo, +0,29 nmol/L de testosterona total por taza/día).
¿Este estudio significa que el café sube la testosterona?
Sube la testosterona total y la SHBG, pero baja ligeramente la testosterona libre, que es la fracción biológicamente activa. El efecto neto real sobre el organismo todavía no está establecido, así que no es correcto simplificarlo como «el café sube la testosterona».
La conclusión honesta
Si ya tomas café y te sienta bien, esta investigación es una buena noticia añadida a las que ya conocíamos sobre esta bebida. Pero si no lo tomas, no hace falta que empieces solo por este estudio: la composición corporal se sigue construyendo, sobre todo, con entrenamiento de fuerza, proteína suficiente y descanso, no con una taza de más. En HealthyBodyChamp seguimos de cerca la evidencia científica en nutrición y deporte para contártela sin exagerar los titulares.
Este artículo tiene fines informativos y no sustituye el consejo de un profesional médico o nutricionista. Consulta con un especialista antes de hacer cambios relevantes en tu dieta.