Sucralosa y estevia: el estudio que halla sus efectos hasta en la tercera generación

Investigadora analizando en laboratorio muestras relacionadas con sucralosa y estevia

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Si tomas café con sucralosa o endulzas tu yogur con estevia pensando que así te quitas un problema de encima, un estudio reciente te va a hacer levantar una ceja. Investigadores de la Universidad de Chile acaban de publicar en Frontiers in Nutrition un trabajo que compara los efectos de la sucralosa y la estevia en ratones a lo largo de tres generaciones, y lo que han encontrado no se queda en quien los consume: pasa a los hijos y a los nietos, aunque ellos nunca los hayan probado.

Qué encontró el estudio sobre la sucralosa y la estevia

El equipo, liderado por la investigadora Francisca Concha Celume, trabajó con 47 ratones divididos en tres grupos: uno bebió solo agua, otro agua con sucralosa y otro agua con estevia, durante 16 semanas (generación F0). Después cruzaron a esos animales para obtener una generación F1, y a los F1 entre sí para obtener una F2. Ni los hijos (F1) ni los nietos (F2) tomaron edulcorante en ningún momento: bebieron agua normal toda su vida.

El objetivo era comprobar si los cambios que provoca un edulcorante en el intestino de quien lo consume se quedan ahí o si, de alguna forma, se heredan. Para eso midieron la composición de la microbiota fecal, la concentración de ácidos grasos de cadena corta (que produce la propia microbiota y que son clave para la salud intestinal) y la actividad de varios genes relacionados con la inflamación y el metabolismo del hígado y el intestino.

Investigadora analizando en laboratorio muestras relacionadas con sucralosa y estevia

Efectos que llegan a hijos y nietos que nunca probaron el edulcorante

Los resultados, según el artículo indexado en PubMed, muestran que la sucralosa dejó una huella más marcada y más duradera que la estevia. Los machos de la generación F1 y F2 del grupo sucralosa tuvieron una respuesta glucémica ligeramente alterada, pese a no haber probado nunca el edulcorante. Los cambios en la composición de la microbiota fueron mayores en las generaciones F0 y F1, sobre todo en el grupo de sucralosa, y la caída en los ácidos grasos de cadena corta se transmitió también a las siguientes generaciones.

A nivel genético, dos marcadores de inflamación intestinal (Tlr4 y Tnf) aparecieron sobreexpresados en el grupo sucralosa de las generaciones F0 y F1, mientras que un gen implicado en el metabolismo de las grasas en el hígado (Srebp1) se mostró con menor actividad, un cambio que persistió hasta la F2. La estevia, en cambio, provocó alteraciones sobre todo en la generación F1, que en su mayoría se normalizaron en la F2.

Conviene no perder de vista que esto es un estudio en ratones, no en personas, y que muestra asociaciones, no una relación de causa-efecto directa en humanos. Los propios autores son cautos: el objetivo no es generar alarma, sino abrir una línea de investigación que hasta ahora apenas se había explorado en profundidad. Si ya te preocupaba el tema, quizá te interese revisar qué dice la ciencia sobre si los edulcorantes artificiales realmente ayudan a perder peso.

Sucralosa vs. estevia: ¿alguna es realmente más segura?

Este estudio se suma a un debate que lleva tiempo abierto. En 2023 la Organización Mundial de la Salud ya recomendó no usar edulcorantes sin azúcar como estrategia para controlar el peso a largo plazo, al no encontrar beneficios claros y sí posibles efectos adversos con el uso prolongado. Puedes leer el detalle en nuestro repaso de la postura de la OMS sobre los edulcorantes sin azúcar.

Lo que aporta de nuevo el estudio chileno es que la estevia, pese a tener fama de opción «natural» y más segura, tampoco sale del todo indemne: sus efectos son más limitados en el tiempo que los de la sucralosa, pero existen, al menos en el modelo animal. Ninguno de los dos edulcorantes salió «limpio» del experimento; la diferencia está en la magnitud y la persistencia de los cambios, no en que uno sea inocuo y el otro no.

Ilustración de la microbiota y el ADN transmitidos entre tres generaciones tras el consumo de edulcorantes

Qué significa esto si entrenas y cuidas tu alimentación

Los edulcorantes sin calorías están en casi todo lo que usa alguien que cuida su dieta: bebidas isotónicas light, yogures proteicos, barritas, batidos de proteína con sabor y hasta algunos geles energéticos. Este estudio no dice que haya que eliminarlos de golpe, pero sí es un argumento más a favor de la moderación y de no depender de ellos como sustituto permanente del azúcar en toda tu dieta.

Si estás embarazada, buscando quedarte embarazada o simplemente prefieres pecar de prudente mientras se investiga más, tiene sentido reducir el consumo habitual de sucralosa y priorizar agua, infusiones o pequeñas cantidades de azúcar real frente a edulcorantes de uso constante. Para el resto, la clave sigue siendo la de siempre en nutrición: variedad y moderación, no depender de un único ingrediente para «arreglar» la dieta. Puedes revisar más enfoques prácticos en nuestra sección de dietas y nutrición.

Este artículo tiene fines informativos y no sustituye el consejo de un médico o nutricionista. Si tienes dudas sobre tu consumo de edulcorantes por alguna condición de salud concreta, consulta con un profesional.

Preguntas frecuentes sobre la sucralosa y la estevia

¿Debo dejar de tomar sucralosa o estevia por este estudio?

No es necesario eliminarlos de golpe. Es un estudio en ratones que aporta una señal de alerta, no una prueba definitiva en humanos. Lo razonable es no abusar de ellos como sustituto constante del azúcar.

¿Es la estevia más segura que la sucralosa?

En este estudio, sus efectos fueron más leves y se normalizaron antes (en la generación F2), frente a los de la sucralosa, que persistieron más. Eso no significa que la estevia esté libre de efectos, sino que fueron menores en este experimento concreto.

¿Estos resultados se pueden aplicar directamente a personas?

Todavía no. El estudio se hizo en ratones y hacen falta investigaciones en humanos para confirmar si la microbiota y el metabolismo se ven afectados de forma similar entre generaciones.


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