Si entras en cualquier farmacia o supermercado español y pides magnesio, hay muchas papeletas de que te pongan delante un bote de Ana María Lajusticia. La marca lleva décadas en el imaginario colectivo y su Magnesio Total 5 es de los suplementos más vendidos del país. Por eso me he sentado a mirarlo con lupa: qué lleva de verdad, qué promete su etiqueta y qué dice la ciencia sobre esas promesas. Esta review del magnesio Ana María Lajusticia no va de convencerte de nada, va de que sepas exactamente qué compras.
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Aviso previo: no soy médico ni tu nutricionista. Lo que viene a continuación es un análisis de producto apoyado en literatura científica publicada, no un consejo clínico personalizado.
Qué es exactamente el Magnesio Total 5
El nombre no es marketing puro: el producto combina cinco sales de magnesio distintas en el mismo comprimido. Leyendo la lista de ingredientes tal y como aparece en la ficha, el orden es este: agente de carga (celulosa microcristalina), óxido de magnesio, bisglicinato de magnesio, carbonato de magnesio, hidróxido de magnesio y citrato de magnesio, más antiaglomerantes.
Ese orden importa, porque en el etiquetado europeo los ingredientes se listan de mayor a menor cantidad. Traducido: el ingrediente que más pesa en el comprimido no es magnesio, es celulosa. Y entre los magnesios, el que manda es el óxido, que casualmente es el más barato de producir. El bisglicinato y el citrato, que son los que más reputación tienen entre quienes se leen las etiquetas, aparecen después.
¿Es eso un escándalo? No. Una revisión sistemática publicada en la revista Nutrition en 2021 por investigadores españoles revisó 433 estudios y se quedó con 14 que comparaban formas de magnesio entre sí. Su conclusión tiene dos mitades y conviene quedarse con las dos: las formulaciones inorgánicas, como el óxido, parecen absorberse peor que las orgánicas, pero todos los suplementos de magnesio son capaces de mantener niveles fisiológicos normales en personas sanas sin déficit previo. Otra cosa son las personas mayores o con patologías, donde los autores no se atreven a afirmarlo.
Es decir: mezclar cinco sales es una estrategia razonable, aunque el peso lo lleve la más económica.
El dato que la ficha no te da
Aquí está mi primera pega seria, y es una pega de transparencia. Revisé la ficha del producto entera, apartado por apartado, buscando cuántos miligramos de magnesio elemental aporta cada comprimido. No aparece. Ni en los bullets, ni en la descripción, ni en la ficha técnica.
Y ese es el único número que de verdad importa en un suplemento de este tipo. Cuando lees una cifra de «sales de magnesio» no estás leyendo la cantidad de mineral que llega a tu cuerpo: el magnesio elemental es solo una fracción de ese peso, y esa fracción varía muchísimo según la sal. Sin ese dato no puedes calcular nada, ni compararlo con otro bote, ni saber qué porcentaje del valor de referencia de nutrientes que se usa en el etiquetado europeo, 375 mg diarios, estás cubriendo.
Compáralo con lo que hace la competencia: hay marcas que ponen «175 mg de magnesio elemental por cápsula» en el propio titular del producto. Que una de las marcas más reconocidas de España sea menos explícita que un fabricante de nutrición deportiva es, cuando menos, curioso.
Qué promete la etiqueta y qué respalda la evidencia
La ficha del producto afirma que el magnesio «juega un papel crucial en la prevención de calambres, tics y contracturas». Es probablemente la frase que más botes vende en España. También es la que peor sostiene la evidencia.
La revisión Cochrane de 2020 sobre magnesio para calambres musculares reunió 11 ensayos y 735 participantes. En calambres idiopáticos, sobre todo nocturnos y en adultos mayores, la diferencia frente a placebo fue mínima y no significativa: la reducción se quedó en 0,18 calambres menos por semana, con un intervalo de confianza que atraviesa el cero. Los autores lo dejan por escrito sin rodeos, es improbable que el magnesio aporte una prevención clínicamente relevante en este grupo. Y hay un detalle que casi nadie menciona: no encontraron ni un solo ensayo controlado sobre calambres asociados al ejercicio. El uso deportivo del que todo el mundo habla no está estudiado en condiciones. Si ese es tu problema concreto, te interesa más nuestra guía sobre cómo reducir los calambres musculares y revisar hidratación y sales, empezando por las bebidas isotónicas.
¿Y el resto de promesas? Aquí el panorama mejora un poco, aunque sin fuegos artificiales:
- Cansancio y fatiga: es la afirmación que el producto usa en su propio título, y es una de las declaraciones de salud reconocidas para el magnesio en el etiquetado europeo. Terreno firme.
- Sueño: un metaanálisis publicado en BMC Complementary Medicine and Therapies con tres ensayos y 151 adultos mayores encontró que el magnesio acortaba el tiempo hasta dormirse en 17,36 minutos frente a placebo. Suena bien, pero los propios autores califican la calidad de la evidencia como baja o muy baja y todos los ensayos tenían riesgo de sesgo moderado o alto. Su conclusión pragmática: como es barato y bien tolerado, puede valer la pena probarlo.
- Rendimiento y agujetas: una revisión sistemática de 2024 en el Journal of Translational Medicine partió de 1.254 artículos y solo 4 cumplieron los criterios de inclusión. Cuatro. Apuntan a menos dolor muscular y cierto efecto protector, pero con esa base la honestidad obliga a decir que la evidencia es preliminar. Lo que sí sugieren los autores es que quien entrena fuerte necesita entre un 10 y un 20 % más de magnesio que una persona sedentaria.
Cómo se toma y cuánto dura el bote
El fabricante recomienda 2 comprimidos al día, uno en el desayuno y otro en la cena. Con 100 comprimidos por envase, eso son 50 días de uso continuo, algo más de mes y medio.
En el momento de escribir este artículo el bote está a 11,94 €, es decir 0,12 € por comprimido, rebajado desde un precio recomendado de 16,55 €. Con la pauta de dos al día sale a unos 24 céntimos diarios. Para lo que cuesta el mercado de suplementos, es de las opciones baratas dentro de una marca conocida.
Un par de advertencias que la propia ficha incluye y que conviene no saltarse: el producto declara efecto laxante bajo, algo esperable en un suplemento con óxido e hidróxido de magnesio, y no está recomendado para menores de 18 años, embarazadas, lactantes ni personas bajo medicación sin consultar antes. La revisión Cochrane, por cierto, también documentó que los efectos adversos del magnesio oral son mayoritariamente digestivos, con diarrea afectando a entre el 11 % y el 37 % de los participantes según el estudio.
Qué dicen las más de 5.000 opiniones
El producto acumula 4,6 sobre 5 con 5.101 valoraciones en Amazon.es y ocupa el puesto 21 dentro de la categoría de magnesio. El reparto de estrellas es sólido: 74 % de cinco estrellas, 17 % de cuatro, 6 % de tres y solo un 3 % repartido entre una y dos.
Lo interesante está en los temas recurrentes. El resumen de opiniones destaca calidad, eficacia percibida, relación calidad-precio y descanso nocturno como puntos positivos. Y una queja concreta que se repite en una veintena larga de reseñas: el tamaño de los comprimidos. Son grandes. Si tragar pastillas te cuesta, tenlo en cuenta antes de comprar, porque vas a tomarte dos cada día.
Como siempre con las opiniones de suplementos, hay que leerlas con cabeza. Casi todo lo que se reporta ahí es subjetivo y sin grupo de control. Que alguien duerma mejor tras empezar a tomarlo es información valiosa como experiencia de usuario, no como prueba de eficacia.
Pros y contras del magnesio Ana María Lajusticia
Lo que me gusta:
- Precio por dosis muy competitivo para una marca con recorrido: unos 24 céntimos al día.
- Combinar cinco sales, incluidas bisglicinato y citrato, es mejor idea que tirar solo de óxido.
- Sin azúcar, sin alérgenos declarados y apto para veganos.
- La declaración principal del producto, la de reducción del cansancio y la fatiga, está reconocida en el etiquetado europeo.
- Volumen de valoraciones enorme y muy consistente, con un 91 % de cuatro o cinco estrellas.
Lo que no me gusta:
- No declara los miligramos de magnesio elemental por comprimido en su ficha. Es el dato clave y no está.
- El óxido de magnesio encabeza la lista de sales, y es la peor parada en los estudios de biodisponibilidad.
- La mención a la prevención de calambres, tics y contracturas va muy por delante de lo que sostiene la evidencia disponible.
- Comprimidos grandes, con quejas repetidas sobre lo incómodo que resulta tragarlos.
- Efecto laxante declarado por el propio fabricante: si tienes el estómago delicado, empieza con uno al día.
Ana María Lajusticia Magnesio Total 5, 100 comprimidos
El producto de esta review: cinco sales de magnesio en un comprimido, pauta de dos al día y bote para 50 días. En torno a 11,94 € cuando escribo estas líneas, frente a un precio recomendado de 16,55 €. Precio orientativo verificado el 21 de agosto de 2026, puede variar.
Alternativas que también he verificado
Si después de leer lo anterior te ha entrado la duda, estas dos opciones cubren justo los dos huecos que deja el producto principal. Las he comprobado el mismo día que este artículo y estaban disponibles.
HSN Bisglicinato de Magnesio 350 mg (dosis diaria), 120 cápsulas
La opción para quien quiere saber exactamente lo que toma: declara 175 mg de magnesio elemental por cápsula y usa bisglicinato, la forma quelada con mejor fama de tolerancia digestiva. Alrededor de 9,99 € en el momento de publicar este artículo, con 4,6 sobre 5 y más de 2.000 valoraciones. Precio orientativo, puede variar.
HSN Citrato de Magnesio en polvo, 500 g
Si te cuesta tragar comprimidos, esta es la salida: polvo de sabor neutro que se disuelve en agua, con 310 mg de mineral elemental por dosis diaria y sin excipientes añadidos. Unos 14,90 € al escribir esto, con 4,3 sobre 5 y más de 1.100 valoraciones. No incluye dosificador. Precio orientativo, puede variar.
Entonces, ¿merece la pena?
Mi respuesta corta: sí, si sabes para qué lo compras. El magnesio Ana María Lajusticia Total 5 es un suplemento decente a buen precio de una marca que responde. Como refuerzo cuando tu dieta va justa de magnesio y arrastras cansancio, es una compra defendible.
Ahora bien, si lo compras esperando que te quite los calambres del entrenamiento, la evidencia no te acompaña. Y si eres de los que compara etiquetas al miligramo, la ausencia del dato de magnesio elemental te va a molestar tanto como me molesta a mí.
Antes de gastarte el dinero, mira lo que comes. Espinacas, legumbres, frutos secos, semillas, cereales integrales y chocolate negro son fuentes de magnesio nada exóticas y baratas. La ficha de la OMS sobre alimentación sana insiste en ese patrón por razones que van mucho más allá del magnesio, y la Fundación Española de la Nutrición mantiene tablas de composición de alimentos si quieres afinar. Nuestra guía sobre cómo consumir frutos secos es un buen sitio por donde empezar.
Y si tu objetivo es rendir más en el gimnasio, hay suplementos con muchísima más evidencia detrás donde poner ese dinero primero. Empieza por nuestra review de la creatina de Optimum Nutrition y por la review del Gold Standard Whey. Si lo tuyo es la energía previa al entrenamiento, revisa antes qué son de verdad los suplementos pre-workout. Y para la salud ósea a largo plazo, el trabajo de fuerza pesa más que cualquier bote: lo explicamos en el artículo sobre cómo aumentar la densidad ósea.
Preguntas frecuentes sobre el magnesio Ana María Lajusticia
¿Cuántos comprimidos hay que tomar al día?
El fabricante recomienda dos comprimidos diarios, uno con el desayuno y otro con la cena. Con 100 comprimidos por bote, eso da para unos 50 días. Si notas molestias digestivas, empezar por uno al día es una forma sensata de tantear la tolerancia.
¿Sirve el magnesio para los calambres?
La revisión Cochrane de 2020 concluyó que es improbable que el magnesio prevenga los calambres de forma clínicamente relevante en adultos mayores con calambres idiopáticos. Para los calambres asociados al ejercicio no existían ensayos controlados que analizar. Si tienes calambres frecuentes, merece más la pena revisar hidratación, sales y carga de entrenamiento.
¿Cuál es la diferencia entre óxido, citrato y bisglicinato de magnesio?
Son sales distintas del mismo mineral. El óxido es inorgánico y el más económico; el citrato y el bisglicinato son formas orgánicas. La revisión de 2021 en Nutrition apunta a que las orgánicas se absorben mejor, aunque también señala que cualquier suplemento de magnesio mantiene niveles normales en personas sanas sin déficit previo.
¿Puedo tomarlo si estoy embarazada o tomo medicación?
La propia ficha del producto lo desaconseja sin supervisión profesional en embarazo, lactancia, menores de 18 años y personas bajo tratamiento médico. El magnesio puede interferir con la absorción de ciertos fármacos, así que esa consulta no es un formalismo.
Precios y disponibilidad verificados en Amazon.es el 21 de agosto de 2026. Pueden variar en cualquier momento, así que comprueba siempre el precio actual antes de comprar.
Este contenido tiene finalidad informativa y no sustituye el consejo de un médico, farmacéutico o dietista-nutricionista colegiado. Si tomas medicación, tienes una patología renal o cardiovascular, o estás embarazada, consulta antes de empezar cualquier suplemento.