Con el inicio de un nuevo año, empezar a hacer ejercicio se convierte en uno de los propósitos más comunes. Sin embargo, pasar de la intención a la acción puede ser un desafío. Los expertos recomiendan tomar medidas concretas para incorporar la actividad física en el día a día y convertirla en un hábito sostenible. Establecer metas claras, adaptar la actividad a tus necesidades y mantener la constancia son claves para alcanzar el éxito en este propósito.
Importancia de empezar a hacer ejercicio
El sedentarismo es uno de los grandes problemas de salud pública en la actualidad, y comenzar una rutina de ejercicios puede marcar una diferencia significativa en la calidad de vida. Empezar a hacer ejercicio regularmente no solo ayuda a mejorar la condición física, sino que también impacta positivamente en la salud mental, al reducir los niveles de estrés y mejorar el estado de ánimo.
Además, el ejercicio regular está vinculado con la prevención de enfermedades crónicas como la diabetes tipo 2, la hipertensión y los problemas cardiovasculares. Incluir la actividad física como parte de tu rutina diaria no requiere grandes cambios: pequeñas acciones como caminar o usar escaleras en lugar del ascensor pueden ser un buen punto de partida.
Consejos para empezar con éxito

Iniciar una rutina de ejercicios puede parecer un reto abrumador, especialmente para quienes no tienen experiencia previa o llevan tiempo sin practicar actividad física. Sin embargo, los expertos coinciden en que dar pequeños pasos y mantener una actitud positiva son claves para convertir este propósito en un hábito saludable. A continuación, se presentan algunos consejos prácticos para empezar a hacer ejercicio con éxito y evitar el abandono prematuro:
- Establece metas alcanzables: Antes de lanzarte a realizar ejercicios intensos, es importante definir metas claras y realistas. Por ejemplo, caminar 30 minutos al día, tres veces a la semana, es un objetivo concreto y manejable para principiantes.
- Comienza con ejercicios simples: Según los expertos, actividades como caminar, trotar o nadar son ideales para quienes comienzan, ya que no requieren equipo especializado y pueden adaptarse a cualquier nivel de condición física. Estas opciones también permiten trabajar la resistencia y mejorar la salud cardiovascular sin riesgo de lesiones.
- Integra el ejercicio en tu rutina diaria: Encontrar tiempo para hacer ejercicio puede parecer complicado, pero integrar pequeñas acciones en tu día a día es clave. Por ejemplo, estacionar el coche más lejos del trabajo o caminar mientras hablas por teléfono son formas efectivas de mantenerse activo sin alterar tu agenda.
- Busca actividades que disfrutes: Uno de los principales factores para mantener la constancia es disfrutar de lo que haces. Probar diferentes actividades, como yoga, baile o entrenamiento funcional, puede ayudarte a encontrar aquella que más se ajuste a tus preferencias y motivaciones.
Obstáculos comunes y cómo superarlos
Muchas personas abandonan su propósito de empezar a hacer ejercicio debido a barreras como la falta de tiempo, la pereza o el miedo a no saber por dónde empezar. Sin embargo, estas dificultades pueden superarse con estrategias adecuadas:
- Falta de tiempo: Planifica tus sesiones de ejercicio como si fueran citas importantes. Dedicar solo 20 minutos al día a actividades de intensidad moderada puede marcar una diferencia.
- Falta de motivación: Establece metas a corto plazo y recompénsate por alcanzarlas. Además, ejercitarse en grupo o con un amigo puede aumentar el compromiso y hacerlo más divertido.
- Inseguridad: Si no sabes por dónde empezar, consulta a un profesional. Un entrenador personal o un programa de ejercicios para principiantes pueden ser de gran ayuda.
Beneficios a largo plazo

La constancia es el factor más importante para convertir el ejercicio en un hábito. Con el tiempo, notarás mejoras significativas en tu salud y bienestar. No solo te sentirás más enérgico, sino que también desarrollarás una mayor resistencia y fuerza muscular. Además, empezar a hacer ejercicio e incorporarlo en tu vida cotidiana fomenta una mentalidad positiva y mejora la calidad del sueño, lo que impacta en todos los aspectos de tu día a día.
Recomendaciones finales
Empezar a hacer ejercicio en 2025 es una meta al alcance de todos. Con una planificación adecuada, objetivos realistas y una actitud positiva, es posible transformar este propósito en un hábito duradero. Los expertos insisten en que no importa cómo comiences, sino que lo hagas. Recuerda que cada pequeño esfuerzo suma y te acerca a una vida más saludable y activa.
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