Qué son las agujetas en el entrenamiento, por qué ocurren y cómo evitarlas

Qué son las agujetas en el entrenamiento, por qué ocurren y cómo evitarlas

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Las agujetas en el entrenamiento, conocidas científicamente como DOMS (Delayed Onset Muscle Soreness), son una respuesta natural del cuerpo al ejercicio físico, especialmente cuando se realizan actividades a las que no estamos acostumbrados o de alta intensidad. Este fenómeno se caracteriza por dolor y rigidez muscular que aparecen entre 12 y 24 horas después del entrenamiento, alcanzando su punto máximo entre 24 y 72 horas posteriores, y pueden durar de 3 a 5 días.

Causas de las agujetas en el entrenamiento

Las agujetas en el entrenamiento se originan principalmente debido a microlesiones en las fibras musculares durante ejercicios que implican contracciones excéntricas, es decir, cuando el músculo se alarga bajo tensión. Ejemplos de estos ejercicios incluyen las sentadillas, pesos muertos o correr cuesta abajo. Estas microlesiones desencadenan una respuesta inflamatoria en el cuerpo, lo que provoca la liberación de sustancias químicas que sensibilizan las terminaciones nerviosas y, por ende, generan dolor.

Síntomas asociados al DOMS

Los síntomas más comunes de las agujetas incluyen:

  • Dolor muscular sordo: Sensación de molestia que se intensifica al mover o palpar el músculo afectado.
  • Rigidez muscular: Dificultad para mover el músculo con normalidad debido a la tensión acumulada.
  • Hinchazón: Aumento del volumen muscular por edema en la zona afectada.
  • Disminución de la fuerza muscular: Reducción temporal de la capacidad de generar fuerza en el músculo afectado.
  • Pérdida de la función propioceptiva: Dificultad para percibir y mantener el equilibrio y la posición del cuerpo.

¿Son perjudiciales las agujetas?

Son perjudiciales las agujetas en el entrenamiento

Las agujetas no son intrínsecamente peligrosas y forman parte del proceso natural de adaptación muscular. Sin embargo, entrenar con agujetas puede influir en el rendimiento, ya que la inflamación y el dolor pueden comprometer la técnica y la eficacia del ejercicio, aumentando el riesgo de lesiones. Además, un daño muscular excesivo puede afectar la capacidad de entrenamiento, lo que perjudica el rendimiento.

Prevención de las agujetas

Aunque es difícil evitar por completo las agujetas, especialmente cuando se inicia una nueva rutina de ejercicios, se pueden tomar medidas para minimizar su aparición:

  • Calentamiento adecuado: Realizar un calentamiento completo antes del ejercicio prepara los músculos para el esfuerzo y puede reducir la severidad de las agujetas.
  • Aumentar la intensidad progresivamente: Incrementar gradualmente la carga y la intensidad del entrenamiento permite que los músculos se adapten sin sufrir daños excesivos.
  • Técnica correcta: Ejecutar los ejercicios con una técnica adecuada reduce el riesgo de microlesiones musculares.
  • Descanso y recuperación: Permitir que el cuerpo se recupere entre sesiones de entrenamiento es esencial para la reparación muscular y la prevención de lesiones.
  • Hidratación y nutrición: Mantener una buena hidratación y una dieta equilibrada proporciona a los músculos los nutrientes necesarios para su recuperación.

Tratamiento de las agujetas

Si ya han aparecido las agujetas, existen varias estrategias para aliviar el dolor y acelerar la recuperación:

  • Estiramientos suaves: Realizar estiramientos ligeros puede ayudar a reducir la tensión muscular y mejorar la flexibilidad.
  • Masajes: Los masajes pueden aumentar el flujo sanguíneo hacia los músculos afectados, facilitando la eliminación de desechos metabólicos y reduciendo la inflamación.
  • Aplicación de frío y calor: La terapia de frío puede disminuir la inflamación, mientras que el calor puede relajar los músculos y aliviar el dolor.
  • Recuperación activa: Realizar actividades de baja intensidad, como caminar o nadar, puede aumentar la circulación sanguínea y acelerar la recuperación.
  • Uso de antiinflamatorios: En casos de dolor intenso, el uso de antiinflamatorios no esteroides (AINEs) puede ser útil, pero siempre bajo supervisión médica.

Mitos sobre las agujetas o DOMS

Existen varios mitos en torno a las agujetas que conviene desmentir:

  • Cristalización del ácido láctico: Antiguamente se creía que las agujetas eran causadas por la cristalización del ácido láctico en los músculos. Sin embargo, esta teoría ha sido descartada, ya que se ha demostrado que el ácido láctico se elimina del músculo poco después del ejercicio.
  • Entrenar con agujetas es beneficioso: Aunque el ejercicio ligero puede ayudar en la recuperación, entrenar intensamente con agujetas puede empeorar el daño muscular y prolongar la recuperación.
  • Las agujetas indican un buen entrenamiento: La presencia de agujetas no siempre es un indicador de un entrenamiento efectivo. Es posible tener sesiones productivas sin experimentar dolor muscular posterior.

Las agujetas en el entrenamiento son una respuesta normal del cuerpo al esfuerzo físico, especialmente cuando se realizan actividades nuevas o de alta intensidad. Aunque no son peligrosas, pueden afectar el rendimiento y aumentar el riesgo de lesiones si no se manejan adecuadamente. Implementar estrategias de prevención y tratamiento puede ayudar a minimizar su impacto, permitiendo una experiencia de entrenamiento más cómoda y efectiva.

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